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Blog en renovacion (dentro de poco con mas historias y escritos originales)

06/01/2008 GMT -4

Celos de ella

lennon @ 15:41

Ella lo miraba y cada momento que pasaba hacía que la envidia creciera en ella aun mas, detestaba no poder tenerlo solo para ella, pero sabía que siempre tendría que compartir su alma. Odiaba verlo mirándola con ojos tan impávidos y llenos de esperanza, observarlo acariciándola con tanto amor y sentir la pasión que del emanaba y se veía reflejada en la satisfacción que su cara mostraba. Odiaba sentirlo compartido, sentir como las mismas caricias, el mismo amor y pasión que le daba se las diera a ella y en un grado mayor, lo sabía, podía percibir la emoción que el transmitía cuando estaba con ella. ¡Que descarado! Pensaba, tocarla a ella de esa manera cuando aún estaba presente, sabía que no podía pedirle que la dejara pues parte de su espíritu se iría y ella lo amaba todo de el, así que tendría que seguir compartiéndolo a pesar que los celos la siguieran devorando como millones de cuchillos hirviendo clavándose en su yugular. Aceptaba el sacrificio, pues sabía que jamás encontraría a otro como el y estaba acostumbrada a seguir relegada siendo la segunda detrás de ella, a la cual miraba con odio cuando la veía fundirse en un solo ser con el. Un día las dejo a ambas solas por ocupaciones pendientes y el impulso homicida la absorbió, justo cuando tenía sus manos sobre ella y estaba dispuesta a acabarla; la lucidez surcó su mente. Sabía que al matarla también le mataría a el y se negaba a perderlo para siempre. Pasaron los minutos y el llegó, la saludó con un beso, obviamente ignorante de lo que había estado a punto de hacer y la abandonó para llegar con la otra, la tomó entre sus brazos, la besó como siempre acostumbraba y le dijo a ella: “He inventado una nueva canción para tí” y con su amada guitarra en brazos entonó el solo que nada mas con su guitarra era capaz de hacer y su amada capaz de inspirar. Ella con lágrimas en los ojos pensó “al final todo es una sola cosa” y se dedicó a escuchar y sentir lo que el le transmitía mediante su odiada rival.

Original de César Simón.

El sentido de la vida. (opinión personal)

lennon @ 15:37

Mayéuticamente me gustaría preguntarme el sentido de la vida, quizás Sócrates me contestaría de manera exacta, pero su inexistencia mortal en este mundo me hace apostarme hacia sus enseñanzas, en filosóficos encuentros que me incitan a esputarle a la cara a la ignorancia, a corroer el miedo, a expulsar el odio. Simplemente el hecho de volvernos mejores debería ser categóricamente la razón de nuestro vivir y sin embargo no es así. Vivimos para la codicia, existimos para la vanidad y respiramos para el egoísmo, acciones tan perniciosas que nos tienen en un futuro incierto del cual aún nos atrevemos a decir que nos maltrata, cuando llevamos tiempo torturando nuestra suerte, el maltrato del destino es solo la autodefensa de la vida que siente desmoronarse cuando demostramos nuestra ignorancia en vías de nuestra inverosimilidad, incoherente de no encontrarle sentido a una vida que solo busca defenderse de nuestro flagelo. Razonamiento que por muy contradictorio que parezca es de completa cotidianidad para los humanos que al ser especialistas en sentirnos aludidos no nos damos cuenta de nuestra agresión hacia la vida, la cual con in flagrante tristeza de impunidad no necesita mofarse de nuestra incapacidad para demostrarnos nuestra intolerancia hacia la virtud. Es jocosa la manera en que no nos damos cuenta de sentimientos que surgen de manera arbitraria y que no alcanzamos a dominar. Quizás si Sócrates viviera tendría que tomar la cicuta no menos de 300 veces para demostrar un razonamiento al que nadie atenderá, pues la intelectualidad solo demuestra vanidad al vanagloriarse de poseer un conocimiento aprendido que en sus seres corre en el río que desemboca en el cauce de la ignorancia reconocida. ¡Cuanta estupidez puede demostrar un ser humano al expropiar formas de vida ricas en ética, para transformarlas en sucintas formas de reconocimiento solo perdurable en corazones igual de inhóspitos en cuanto a sabiduría. La vida es solo la transición en un ambiguo mundo esquivando falacias para volverlas verdaderos razonamientos en la mente de generaciones infinitas destinadas a desconocer de la manera correcta nuestro ejemplo que nada vale rodeado de la plaga de la ignorancia en vez de la incansable valentía que debería perdurar por los siglos. A fin de cuentas la vida se resume en elegir un camino, vencer improvistos, sufrir, ver la luz al final del camino y fallecer para darle puesto a otro en este mundo. El punto está en que manera vivir para así ser recordados en pocas mentes en las cuales valga la pena grabarse.

INTERMINABILIS VITAE

Original de César Simón.

Innombrable. Solo un pensamiento

lennon @ 15:30

Impaciencia vestida de incertidumbre bañada en ignorancia, dama gris solo reconocible por el fétido hedor de la codicia de poseer mas de lo que se merece de un porvenir dudoso, en vísperas de presentes mejores que pasados tristes, desechos en la mentira de tanta vanidad descubierta como inseguridad. El presente es la forma mas utópica de decir vida, ya que es imposible nombrarlo como algo intangible, pues siempre está ahí solo burlándose de la humanidad como juega el sádico gato con el mísero ratón. Vivimos añorando el futuro o rememorando el pasado sin darnos cuenta que todo forma parte de un mismo círculo que no tiene inicio ni fin, del cual solo podemos suponer donde comenzó y que probablemente terminará de tal o cual forma, por el placer de negarnos a aceptar su redondez. Creemos filosofar buscando la respuesta mas difícil con el planteamiento mas sencillo, cuando la sencillez solo será la única respuesta cuando aceptemos las dificultades de este impaciente círculo llamado vida.

Original de César Simón.

Mentirosa

lennon @ 15:27

Todo empezó en forma de una blanca mentira con la cual creíste no herir a nadie sin darte cuenta de cómo me lastimabas a mí. La omnisciencia es una facultad milagrosamente torturadora que te hace sufrir al saber que te mienten en tu cara, cual idiota del pueblo al cual nunca se le dijo la verdad. Dijiste mentiras que fueron creciendo cuales malignas plantas que con cada mentira que me decías se desarrollaban mas y mas y al momento que quisiste arrancarlas y plantar la verdad, ya habías dejado muy profundas raíces que lastimaron las buenas en ese entonces tierras de mi corazón, las cuales fuiste llevando a la aridez al plantar maleza en ellas, permitiéndoles tal desarrollo a tan malos brotes que decidiste plantar por solo un momento de placer en otras tierras, sin prestarle atención a esas tierras que siempre estuvieron aguardando falsas esperanzas de que te preocuparas aunque sea un poco por ellas que tanto decías amar.

Original de César Simón para todos aquellos que han sentido la mentira en carne viva.

Piensa

lennon @ 15:24

El que dice que los hombres no lloramos, es aquel que mas llora o mas sufre. Y siento pena por el.

César Simón

29/12/2007 GMT -4

La mujer perfecta

lennon @ 17:24

La mujer perfecta la vi una tarde absorta en sus pensamientos quizás inconsciente de su propia belleza, luego la oí una tarde por radio quizás desconocedora de su propia sabiduría, después cuando creí no poderla encontrar la olí en un remolino de gente sin poder mirarla, quizás tambien inconsciente de lo cálido de su aroma, varios días pasé buscando de hallarla y encontrarla pàra tenerla junto a mí por siempre pero la realidad llegó a mi cerebro en forma de sensatez incluso antes de comprobar su existencia. Al ver ese hecho pude constatar que el ideal de mujer perfecta era solo una paradoja inventada cuando una vez mas vi a la perfectamente bella inconsciente de su ignorancia, escuché a la de la radio inteligentemente inconsciente de su fealdad y mientras veía me llegó el aroma de la vanidosa de suave olor.

Original de César Simón para los que aun buscan a la mujer perfecta

Soledad

lennon @ 16:55

Soledad de no estar solo, precisamente soledad de estar acompañado. Es increíble como vemos que la compañía se convierte en la forma mas utópica de soledad, pero a la vez la mas posible de sentir. Un planteamiento tan antinómico que parece fluir en un río sin cauce que no sabe si correr o evaporarse. Soledad de sentir remordimientos por culpas ajenas que quizás no tan graves sean pero nunca se ha considerado en realidad como conceptuar la forma de sentir culpa a menos que sea mediante anacrónicos versos nada discordantes con una potente falacia de la cual a veces los humanos parecemos llenarnos en la eterna negación de sentirnos solos. Quizás nos llevemos mas a la soledad al no admitirla pero en todos nosotros crece un gran monstruo en forma de orgullo que no permite dimitir su personalidad transfigurada en innumerables recursos que nos llevan a pedir ayuda con una mirada sin siquiera lograr reconocerla. Tales desvaríos no demuestran mas que soledad auténtica en una forma de vida. Quizás una depresión inconstante en la discordante vena de la insatisfacción sea la causante, pero a veces las inacabables horas en espera de ayuda se vuelven imposibles de soportar tras una máscara de cortante cinismo que con su falaz sarcasmo logra convencer a todos menos a nosotros mismos, que estamos demasiados saturados con nuestra desgracia para creer instrucciones erróneas de una conciencia temeraria que busca de defender nuestra memoria así sea seduciendo a la inclemente capacidad de mentira, condensada en nuestros ya superfluos actos de evasión, hacia una vanidad tan conocida que da asco su típico poder de persuasión en los mecanismos de entendimiento humano. Como una mirada te da a conocer que estas solo, una caricia te hace entender la frialdad y un sentimiento te hace estallar es algo que quizás se deba aprender, es decir, algo intrínseco. En fin parecen solo premisas dispersas en un mar de ambigüedad. Soledad de hacer las cosas bien y estar solos. Soledad de estar gregariamente en grupo. Soledad de saber que no se está acompañado.

(Original de César Simón alias lennon para los que alguna vez han sentido verdadera soledad).

La historia de un suicidio

lennon @ 16:47

Contemplaba fijamente el arma notando el último encuentro con la vida que había decidido dejar escapar por voluntad propia sin aceptar la imposición de esta misma de marcharse cuando era el momento. Nunca lo había entendido. ¿Qué era el momento? Acaso la vida era solo una hora de lluvia invernal que se acababa cuando se despejaba el cielo para darle paso al sol y traer consigo nuevas lluvias y nuevas vidas intrínsecas en ello. No podía ser, hoy mas que nunca el se negaba a ser juzgado como parte del mismo albedrío al cual detestaba y se sentía demasiado superior como para ser tratado de la misma lícita manera que los demás, aunque así hubiera sido por millones años, el era único y aunque no era aficionado de la lectura sabía que otras personas debían haber llegado al mismo punto que el y a la misma funesta decisión, lo cual lo hacía sentirse apoyado pero a la vez molesto. Siempre a pesar de sus pocos recursos económicos se había sentido especial, superior, único, misterioso y se había empeñado tanto en hacérselo saber a los demás, que había causado su mas profunda soledad, sin importarle mucho la misma pues detestaba a la humanidad y pensaba que su grandeza sólo podía estar consagrada a él mismo. Sólo una vez había decidido sucumbir a la humanidad de tener una relación en pareja en época de adolescencia y solo tres meses soportó. Tanta banalidad en ella tanto espíritu mundano le habían hecho despreciarla y preguntarse como había decidido compartir con ella que aún no entendía lo grave del asunto de ser superior a una raza infectada de microbios que solo perseguía su propia destrucción, su grado metafísico el cual se sentía orgulloso de tener pues nunca había entendido el concepto de un Dios. Jamás había concebido la idea de que existiera alguien mas grande y mas poderoso que el y el hecho de la existencia de un ser del cual siempre en cada religión, secta o congregación le llevara a ser el segundo, tercero o estar muy por debajo de él, le había llevado al ateísmo pagano en teoría pero siempre con la eterna furia de sentir siempre presente un ser metafísico por encima de el, por lo cual se negaba a admitir lo que sabía que existía. Las horas hacían tontos a los minutos y transcurrían de inequívoca forma apresuradas por la adrenalina de él que contemplaba el arma como a la única amante que tendría y lo comprendía, la olía, la respiraba, la sentía tan poderosa, tan vanagloriada tan lejos de toda mundanidad que solo se concretaba a ejercer su funesta labor sin preguntas ni sospechas solo poder y decisión. Los momentos transcurrían y la hora en que se acercaba el momento que el había decidido estaba a 5 minutos de llegar.5 minutos que lo separaban de otro día tedioso de darle clases a un grupo de jóvenes universitarios incapaces de entender la perfección de la matemática en su infinita facultad para en cambio salir de este humano encierro y debatir con ese Dios el cual sabía de su existencia pero se negaba a aceptar, a ver que lo hacía tan poderoso al darle diámetro infinito a un universo creado por el que fue autónomo en su creación. Cerca del fin de su divagar por la vida a solo tres minutos de despedirse de la misma, sintió miedo. No entendía porque pero tan mundana sensación había invadido su ser en aquel momento. Se sentía titubear de su acción, miraba el arma como algo impío, erróneo. Había caído en la pregunta en la cual ningún filósofo había dado respuesta, se había empezado a preguntar el porque de todo, pero por fin había llegado a preguntarse el porque del porque. Ahora todo y nada cobraba sentido, empezaba a entender la presencia de un Dios único verdadero y cierto y se sentía sucio, imperfecto, carcomido, su poder de entendimiento le llevaba a ver el error que había cometido toda su vida en el círculo de creerse metafísico cuando en su lugar era mas bien solo una hoja cayendo junto con las demás en el otoño que significaba existir. Se imaginó tal ejemplo y se sintió fracasado al sentirse ingrato intentando siempre caer por encima de las demás hojas cuando en verdad había sido la primera en caer en su desesperación de ser siempre el primero. Intento volver a su estado principal, al que le había hecho tomar tal decisión, pero recordó a su único amor a la cual tanto hizo llorar y a su madre, a la cual siempre había sentido tan absurda y tan corriente para él que era perfecto, darle su último adiós a la vida con una triste mirada en aquellos ojos que lo miraron desde su nacimiento suplicándole que el consuelo en su Dios buscara, nunca había comprendido porque su tristeza al tener un hijo tan único hasta ahora que se daba cuenta de su sarcasmo y la dejaba de odiar. Dos lágrimas cayeron de sus ojos. Por fin la había entendido, volteó con impavidez a observar el reloj, 30 segundos faltaban y ya no intento volver atrás o seguir pensando, por fin a tardía hora había entendido y ahora su culpa era la que lo mataría. El había matado a de dolor a su madre y herido a muchas personas y ya no se merecía seguir viviendo. 10 segundos respiraba sobre el arma. 5 segundos empezaba a apuntarse al corazón como había decidido por no querer dispararse en la cabeza por ser de la forma habitual. 1 segundo con lágrimas de culpa detonó el arma. El edificio enteró se sobresaltó, una señora que paseaba su perro se agarró el pecho de la impresión. Los minutos pasaron, dándole paso a las horas hasta que por fin encontraron el cuerpo de aquel excéntrico profesor que nadie trataba por su extraña forma de ser. Debajo de su cuerpo hallaron una carta que con letras perfectamente curvas decía: “He decidido despedirme de este mundo, luego de andar solo por el y no hallar nada que me acompañara en mi grandeza. Decidí hacerlo a mi manera y no al paso del tiempo, por lo tanto he aquí mi último adiós en el momento que decidí. El 7 de julio de 2007, solo una fecha tan perfecta merecía mi despedida de este mundo atrozmente ignorante e imperfecto”

Quienes lo hallaron se extrañaron con la carta, la prensa que asistió uso su hipérbole influencia para agrandar los relatos y hechos. La generaciones pasaron y películas e interpretaciones se hicieron del hecho. Muchos jóvenes incomprendidos lo tomaron como ídolo, sin saber la mentira de la cual el se había dado tardíamente cuenta y los segundos en tan gran culpa no le habían permitido corregir en su funesta y última misiva al mundo.

(Original de César Simón la historia de un suicidio). Si alguien tiene alguna opinion de este escrito me gustaría leerla.

26/12/2007 GMT -4

Maquiavelico

lennon @ 18:19

Quizás Calígula se adelantó a maquiavelo. Oderunt dum metuant (que me odien pero que me teman). Pero de que te sirve existir si el respeto y amor a tu figura está basado en el miedo. El miedo quizás te ayude a sobrevivir pero después de un tiempo te darás lo vano de tan antinómica situación. piensa.

Un día antes de navidad

lennon @ 18:02

Era un día antes de navidad, el la esperaba como siempre al final de la avenida en el último escondrijo donde creían que nadie los veía profesar su amor con hechos al sentir las palabras vanas y sobreescritas en un sentimiento tan mutuo como acertado. El particularmente recordaba mas de ella su belleza y el sabor de sus besos sabiendo que no le había dejado llegar a consumar el acto sexual por la espera del día prometido que por fin había llegado. Ella había decidido por fin entregarse por completo a el, el día de su cumpleaños numero 18 a pesar de las prohibiciones de su padre de la típica espera al renuente matrimonio, ella en cambio sentía que había esperado demasiado y su decisión al contrario de sentirse revocar se aseguraba con la adrenalina creciente de pecar al romper las prohibiciones y comerse la manzana del arbol del edén saboreando el máximo placer en sus bocas si penas ni remordimientos en el remolino del éxtasis. Pasaba el tiempo, el frío atizaba sus dientes sin embargo el esperaba, había aprendido a confiar y aunque esta tardanza contrastaba con su habitual puntualidad el sabía que tarde o no ella no faltaría a tan anhelada cita. Ella se encontraba desnuda en su cuarto maquillandose para salir a hurtadillas por su ventana como acostumbraba en diaria nocturnalidad sin levantar sospechas en sus ilustres padres que la imaginaban durmiendo en su alcoba muy lejos de tan inmoral hábito para sus altos valores morales. Aun revisaba su ropa interior, especialmente comprada para la ocasión decidiendo ese día tomar una gran tardanza para que su amor anhelara mas su inminente compañía. La noche empezaba a matizar sus mas profundos colores y el seguía expectante tiritando en su sitio habitual sin la esperanza en su amada menguar. Dos calles mas abajo un hombre desesperado salía de su hogar, su mujer padecía una terrible enfermedad y el no tenía medios de poder llevarla a un centro donde la atendieran y se resignaba a dejarla morir, había dejado los malos hábitos e intentaba ganarse la vida como hombre honrado pero tendría que reincidir una vez mas en su viejo oficio y arma en mano pensó conseguir algo dos calles mas arriba en los suburbios de la gente pudiente los cuales ignoraban los arrabales de tan corta distancia por considerarlos indignos. Que sabía esa opulenta gente de dolor si nadaban en dinero, el cual el necesitaba y nada lo detendría por conseguirlo. La joven enamorada había decidido bañarse nuevamente por considerar repugnante su loción para probar otra, inefable del tiempo; la noche era de ellos y el la esperaría.Lo sabía. El joven se empezaba a impacientar cuando escuchó unos pasos camino abajo, debía ser de esa gente menospreciada que el tanto defendía del desprecio de sus padres, pensaba que quizás también un joven amante como el había decidido esperar cuando aún no veía la silueta de quien se acercaba en la oscuridad. El hombre de arrabal había divisado su víctima, un espigado muchacho con zapatos y chaqueta importada el cual seguro llevaba mucho encima. La noche se fue cerrando, las nubes se arremolinaban formando círculos expectrales dándole a la noche una tonalidad fantasmal y los grillos emitían su habitual sonido, quizás inconscientes del joven que estaba siendo masacrado por la daga que empuñaba su agresor, que lo atacó sin pronunciar palabras incapaz de observar la mirada de súplica que en sus ojos se reflejaba cuando caía. La joven ya se encontraba a punto de salir cuando sus padres entraron con un pastel a su cuarto ensalzándola, desmintiendo la idea de que por tenerla castigada no celebrarían su cumpleaños, tomando por hecho que ella ya lo sobrentendía y por ello su vestimenta a esas horas de la noche. Solo media hora tomó la celebración pues un grito desgarrador de una cuadra mas abajo sacudió la noche, era de una madre que lloraba la muerte de su hijo, encontrado tirado en un callejón, la familia salió con la joven adelante portadora de un mal presentimiento que no se alivianó con la confirmación del mismo en brazos de aquella madre histérica de tanto dolor por la pérdida de su hijo. La noche entró a su mayor coloración y un día dio paso a otro hasta varios años después, cuando luego de un intento de suicidio y huir de una boda arreglada nadie entendió porque en el cementerio una monja besaba con tanto fervor una tumba un día de bella y feliz navidad. (Original de César Simón alias Lennon)

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